Una solución permanente para la pérdida de un diente sin afectar a los subyacentes.
El implante es una fijación de titanio que se coloca con precisión en el hueso maxilar junto a su correspondiente corona.
Es un tratamiento mínimamente invasivo, rápido y eficaz que te proporcionará una estabilidad similar o incluso mejor a la de los dientes naturales perdidos. Ofreciéndote la estética y seguridad que necesitas para comer, hablar y sonreír.
Con este tratamiento recibes atención precisa con cirugía en implantes dentales, precios accesibles y otras opciones inmediatas que, por tanto, permiten darte funcionalidad, estabilidad y una estética totalmente natural.
Este procedimiento permite colocar el implante y la prótesis fija en menos de 24 horas. Es ideal para aquellos que quieren recuperar la estética dental y funcionalidad rápidamente, mientras el implante está en el periodo de osteointegración.
Son prótesis de carácter fijo que se atornillan a un elemento interpuesto al implante ofreciendo así la ventaja de poderse montar y desmontar en la consulta dental siempre que sea necesario. Estos pueden ser unitarios, pónticos o de una arcada completa y presentan una estética de lo más natural, puesto que la superficie de los dientes son de porcelana o circonio, materiales altamente resistentes y estéticos; que junto con sus acabados perfectamente esmaltados ofrecen un resultado armónico y natural.
Este tipo de prótesis son ideales para pacientes con dificultades con las dentaduras completas, ya que proporcionan una mayor retención y estabilidad gracias a sistemas como Locator o barras. Estos sistemas de anclaje quedan camuflados debajo de la misma, imperceptibles a los demás y de muy fácil higienización diaria, ya que la protesis se puede quitar lo cual es una ventaja.
En ocasiones y por distintas circunstancias como, la periodontitis, prótesis mal ajustadas, la desdentación prolongada, quistes, o la propia anatomía del paciente, podemos encontrarnos con casos de pérdida ósea significativa, en estos casos se pueden emplear técnicas de regeneración, como:
• Injertos de hueso autólogos, sintéticos o tratados con PRP
• Procedimientos como sinus lift o regeneración vertical para mejorar la densidad ósea
El precio de los implantes dentales puede variar según el tipo de prótesis, la técnica utilizada y las necesidades del paciente. Por ejemplo, factores como regeneración ósea o materiales influyen directamente en el coste. Por ello, es importante realizar una evaluación personalizada para determinar el presupuesto exacto. Además, algunas clínicas ofrecen opciones de financiación que facilitan el acceso a este tratamiento sin comprometer la calidad del procedimiento.
Los implantes dentales inmediatos permiten colocar la prótesis fija en menos de 24 horas, lo que ofrece una solución estética y funcional más rápida. Además, reducen el número de citas y el tiempo de espera. Por tanto, son ideales para pacientes que buscan resultados visibles de forma inmediata. Este tipo de tratamiento mejora la experiencia general y, en muchos casos, acorta la fase de recuperación clínica notablemente.
Gracias a las técnicas actuales y a la planificación digital, la cirugía en implantes dentales es mínimamente invasiva y bien tolerada. Generalmente, se realiza con anestesia local, por lo que el procedimiento no produce dolor. Después, puede haber una leve molestia controlable con medicación prescrita. En consecuencia, la mayoría de pacientes describe la experiencia como cómoda, segura y con menos incomodidades de las que esperaban inicialmente.
La prótesis fija se atornilla al implante y solo puede retirarse en consulta, mientras que la removible el paciente la retira cuando desea. Además, la fija ofrece mayor estabilidad, mejor estética y comodidad al comer o hablar. Por otro lado, la removible resulta más económica y sencilla de higienizar. En definitiva, ambas opciones tienen indicaciones distintas según cada caso clínico y necesidad funcional.
Cuando hay poca densidad ósea, existen técnicas como injertos, sinus lift o regeneración ósea guiada para facilitar la colocación de implantes. Estas soluciones permiten aumentar el volumen del hueso maxilar, asegurando la estabilidad del tratamiento. Por ello, contar con un diagnóstico previo es fundamental. Así, el equipo puede determinar si es necesario aplicar estas técnicas antes o durante el procedimiento de implantología dental.
Un implante dental bien colocado y correctamente mantenido puede durar más de 15 años. Para lograrlo, es clave mantener una buena higiene oral y acudir a revisiones periódicas. Además, evitar hábitos como fumar o el bruxismo mejora su durabilidad. Por tanto, aunque no existe una duración exacta universal, con los cuidados adecuados, el implante puede funcionar de manera estable y segura durante décadas.
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